- La hiperplasia benigna de próstata (HBP) afecta a 4 de cada 10 hombres mayores de 50 años en Andalucía, y su prevalencia aumenta con la edad.
- A pesar de los síntomas molestos como la dificultad para orinar, existen tratamientos avanzados que permiten una recuperación rápida y eficaz.
- «La hiperplasia benigna de próstata no tiene por qué deteriorar la calidad de vida de los pacientes, existen tratamientos avanzados que permiten un tratamiento eficaz y con rápida recuperación», afirman desde la clínica urológica UROGY.
El agrandamiento de la próstata o hiperplasia benigna de próstata (HBP) es una afección común en los hombres mayores de 50 años. Se estima que hasta el 42% de los hombres de esta franja de edad en Andalucía padecen HBP, una condición que se hace más frecuente conforme aumenta la edad. Los síntomas más comunes incluyen dificultad para orinar, flujo débil y la necesidad frecuente de levantarse por la noche para orinar. Aunque la HBP no es una afección maligna, puede afectar significativamente la calidad de vida de quienes la padecen. Sin embargo, muchos hombres no buscan tratamiento debido a la creencia errónea de que los síntomas son parte del envejecimiento natural, lo cual no es correcto.
Tratamientos para la HBP: Rezum o enucleación con láser
En este sentido, los expertos indican que existen dos opciones principales para tratar la HBP, y la elección de una u otra depende del tamaño de la próstata y la gravedad de los síntomas.
En primer lugar, encontramos el sistema Rezum, una técnica mínimamente invasiva que utiliza vapor de agua para reducir el tamaño de la próstata. El Dr. Edwin Romero González de la clínica urológica Urogy explica que «el tratamiento Rezum permite realizar una intervención más breve y con una recuperación más rápida, siendo ideal para pacientes con próstatas de tamaño moderado (60-70cc)”, así mismo cuenta que se trata de “una técnica que se lleva a cabo en régimen ambulatorio, lo que permite a los pacientes regresar a casa el mismo día». Además, el sistema Rezum no afecta la eyaculación, por lo que se contempla como una opción eficaz para aquellos que buscan un tratamiento menos invasivo.
Por otro lado, para próstatas más grandes, de 80cc o más. El Dr. Romero explica que existe un tratamiento basado en la enucleación con láser HOLEP. «La enucleación es más definitiva y está indicada para pacientes con próstatas grandes, ya que elimina de forma duradera los síntomas obstructivos», indica el especialista.
Si hablamos de esta técnica observamos que los resultados son excepcionales y, a largo plazo, mejora significativamente el flujo urinario. «Es una opción recomendada para quienes buscan una solución más definitiva», concluye el Dr. Romero.
Tecnología robótica: mayor precisión y menos riesgos
La tecnología robótica ha supuesto un avance significativo en los tratamientos para la hiperplasia benigna de próstata (HBP), brindando una mayor precisión y reduciendo los riesgos asociados. Gracias a la automatización de los procedimientos y el uso de energías robóticas, como el ultrasonido de alta frecuencia y el tratamiento con agua, se ha logrado disminuir considerablemente las molestias, la estancia hospitalaria y las complicaciones. En este sentido, el Dr. Edwin Romero destaca que «la robótica facilita intervenciones más rápidas, precisas y menos invasivas, lo que optimiza la recuperación y mejora la experiencia del paciente». Se trata de “técnicas que utilizamos a diario en Urogy”, siendo una clínica de referencia por innovación y calidad. Con esta tecnología, la hospitalización se reduce a solo dos días, y los pacientes pueden reincorporarse al trabajo en tan solo cinco días, sin necesidad de cirugía invasiva ni sangrados.
Este enfoque innovador se refleja en Urogy, donde se implementan estos avances tecnológicos en el tratamiento de la HBP. «La automatización y programación de las cirugías permiten realizar intervenciones más eficientes y menos invasivas, reduciendo las complicaciones y mejorando la calidad de vida de los pacientes», explica el Dr. Romero.
