La tecnología no jubila al tacto rectal y sigue siendo clave en la detección del cáncer de próstata

La tecnología no jubila al tacto rectal y sigue siendo clave en la detección del cáncer de próstata

A pesar de los avances médicos, más del 70% de los hombres evitan al urólogo por miedo o vergüenza al tacto rectal. 

A pesar de que hoy en día contamos con algunas de las tecnologías más avanzadas en medicina, cuando hablamos de salud masculina, hay un tema que sigue siendo tabú: el famoso tacto rectal. A muchos les suena como si fuera un castigo divino, cuando en realidad es una herramienta básica -y muy eficaz- para detectar a tiempo el cáncer de próstata. Y no, la tecnología no lo ha sustituido… ni lo va a hacer.

En UROGY, clínica de urología avanzada con sede en Sevilla, se conjuga lo mejor de dos mundos: la exploración física y la aparatología médica más puntera. “No se trata de elegir entre tacto o tecnología: se trata de sumar. Y cuanto antes se mire, mejor”, afirma el Dr. Antonio Ortiz, urólogo especialista en UROGY.​

Porque sí, existen ecografías, análisis de sangre, resonancias y hasta robots que operan con precisión milimétrica. Pero nada de eso quita valor a la experiencia del especialista. «No se trata de elegir entre tacto o tecnología: se trata de sumar ambas herramientas para obtener el mejor diagnóstico posible», afirma el Dr. Antonio Ortiz, urólogo especialista en UROGY, «el tacto rectal sigue siendo esencial como primer filtro en la detección del cáncer de próstata», insiste el Dr. Ortiz. A veces, lo tradicional es lo más eficaz.

¿Por qué tanto miedo?

En muchas partes del mundo, y especialmente en España, el simple pensamiento de tener que ir al urólogo genera incomodidad e incluso miedo. El tacto rectal, aunque esencial para la prevención del cáncer de próstata, sigue siendo una de las pruebas más temidas entre la población masculina. 

A pesar de los avances tecnológicos, más del 70% de los hombres evitan hacerse revisiones urológicas periódicas debido al temor al tacto rectal, ya sea por vergüenza, desconocimiento o una simple idea equivocada de lo que implica la prueba.

Este dato es preocupante, considerando que el cáncer de próstata es el más diagnosticado en hombres en España, con 29.002 casos estimados en 2023 .​

«La clave está en desmontar ese miedo desde el primer contacto con el paciente. El tacto rectal es rápido, sencillo y no causa dolor. Lo más importante es que no lo perciban como un obstáculo, sino como una herramienta fundamental para cuidar su salud», explica el Dr. Ortiz.

Tecnología que suma, no que sustituye

En UROGY clínica de urología, se combinan lo mejor de ambos mundos. Además del tacto rectal, los especialistas utilizan tecnología avanzada como la ecografía abdominal para evaluar la próstata, la medición de PSA (Antígeno Prostático Específico) que se analiza a través de un simple análisis de sangre y, en los casos necesarios, la resonancia multiparamétrica de próstata, que ofrece imágenes de alta resolución para localizar tumores de manera precisa.

«La resonancia multiparamétrica, por ejemplo, nos permite hacer un diagnóstico más preciso, pero siempre partimos de un examen físico completo. El tacto rectal sigue siendo fundamental para tener un panorama global de la salud prostática», explica el Dr. Ortiz.

En el fondo, la cuestión no es si se trata de una prueba incómoda o no. El verdadero desafío está en que muchos hombres aún perciben la revisión como algo innecesario o intimidante. Sin embargo, realizarse un chequeo urológico a tiempo puede salvar vidas.

Desde UROGY clínica de urología, se hace un llamamiento a la población masculina a tomar el control de su salud. «El diagnóstico temprano del cáncer de próstata depende de que el paciente dé el primer paso y venga a la consulta. No es solo una cuestión de tecnología avanzada, sino de escuchar y actuar a tiempo», concluye el Dr. Ortiz.