La hiperplasia benigna de próstata (HBP) es una de las patologías más frecuentes en hombres. Se estima que afecta a uno de cada dos varones mayores de 50 años, y que su prevalencia aumenta hasta el 80 % en los mayores de 70. Aunque no se trata de una enfermedad maligna, los síntomas —dificultad para orinar, chorro débil o la necesidad de levantarse varias veces por la noche— afectan de forma significativa a la calidad de vida.

En este contexto, la enucleación prostática con láser de tulio (ThuLEP) se ha consolidado como una técnica quirúrgica de referencia. Su carácter mínimamente invasivo, la seguridad que aporta y la rapidez de la recuperación la convierten en una alternativa eficaz a la cirugía clásica.

“El procedimiento consiste en realizar una incisión en la cápsula prostática e ir disecando el adenoma hasta expulsarlo a la vejiga, donde lo fragmentamos para extraerlo y analizarlo”, explica el Dr. Antonio Ortiz Gámiz, especialista en urología de la clínica UROGY (Sevilla). “Podemos aplicarla en pacientes con próstatas de más de 60 cc e incluso superiores a 150 cc, con gran seguridad y precisión”.

 

ThuLEP: cirugía láser que reduce el sangrado y acelera la recuperación

A diferencia de la cirugía tradicional, la enucleación con láser de tulio permite intervenir próstatas grandes con un riesgo mucho menor de sangrado, menos días de sonda y una estancia hospitalaria más corta. Todo ello favorece una recuperación más rápida y eficaz para el paciente, que en la mayoría de los casos puede retomar sus actividades habituales en pocos días.

 

Una técnica eficaz incluso en próstatas de gran tamaño

Mientras que otros tratamientos tienen limitaciones según el volumen prostático, ThuLEP puede aplicarse en glándulas de más de 150 cc con gran seguridad. Este aspecto convierte a la técnica en una opción resolutiva para pacientes que, hasta ahora, solo podían recurrir a la cirugía abierta. En este sentido, la evidencia clínica refleja que 8 de cada 10 pacientes tratados con ThuLEP experimentan una mejoría significativa de los síntomas urinarios y reducen notablemente el riesgo de reintervención.

 

La posibilidad de detectar cáncer de próstata oculto

Otro de los beneficios diferenciales de ThuLEP es que permite obtener tejido para análisis histopatológico. De este modo, es posible identificar un cáncer de próstata incidental en alrededor del 5–10 % de los casos, lo que aporta tranquilidad tanto al especialista como al paciente al confirmar la benignidad del proceso tratado. Frente a técnicas ablativas como Rezum, que no permiten extraer tejido, ThuLEP añade este valor diagnóstico adicional.

ThuLEP es una técnica definitiva, segura y precisa. En próstatas grandes ofrece una solución completa, con poco sangrado y una recuperación ágil”, concluye el Dr. Ortiz Gámiz.

La incorporación de esta técnica sitúa a Sevilla en la vanguardia de los tratamientos urológicos y refleja cómo la innovación en cirugía mínimamente invasiva está transformando la atención a los pacientes con hiperplasia benigna de próstata.

 

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